13 nov 2008

Por un lado Enrique, tranquilo y reposado. Por el otro Bunbury, más rockero que nunca. Persona y artista se funden en "Hellville De Luxe" (Emi), su cuarto disco en solitario. El músico más ambulante de nuestra escena, siempre dispuesto a huir de las etiquetas, parece haber encontrado su destino. Después de haber respondido el año pasado a 100 preguntas de tus seguidores a través de internet, ¿te quedan aun ganas de contestar más preguntas? A mí no me gusta nada en general hacer entrevistas, pero eso de la página web fue una manera de tratar de alguna forma bien a los fans, que además muchas veces ven cómo me hacen entrevistas y la mayor parte de las veces preguntan las mismas obviedades. La gente que me sigue tiene preguntas que jamás me va a hacer un periodista, pues son preguntas de, digamos, licenciados en la materia. Espero que mis preguntas no te defrauden... Allá vamos. "Soy un explorador solitario que perdió la brújula y el mapa / y ustedes me habéis visto siempre en acto de servicio". Así comienza "Hellville de Luxe". Ya sé que no te gusta hablar de tus letras, pero estas son toda una declaración de principios, ¿no? No todas las letras de las canciones son tan autobiográficas como parecen. De hecho, muchas de las canciones que escribo en primera persona no hablan exactamente de mí. Y hay muchas que escribo en segunda o tercera persona que sí lo hacen. Ahí a veces juego con la confusión. Pero aun así, esa canción que citas sí me parece una declaración de principios, de un personaje que además guarda muchas similitudes conmigo y con el que me identifico bastante.
Han pasado cuatro años desde "El viaje a ninguna parte", tu anterior disco en solitario. ¿Por qué tanto tiempo? Cuando terminé la última gira decidí tomarme un tiempo indefinido sabático, principalmente de los escenarios. Llevaba ya un tiempo disco-gira, gira-disco, disco-gira... y me apetecía de alguna forma parar esa rueda y dedicarme un poco más a mí mismo. Encontrar, por ejemplo, un lugar donde vivir, que es El Puerto de Santa María, buscar otro tipo de aficiones o simplemente dedicarme a aquellas que me gustan y que no había podido dedicarles el tiempo que merecen. Claro que durante todo ese tiempo he ido componiendo canciones, porque es algo que me gusta y me sale de forma natural, eso de levantarme una mañana con una idea en la cabeza e intentar plasmarla en una canción.
Ya que hablamos de la percepción de la gente, hablemos del tema polémico que ha saltado con tu nuevo disco. Si Tarantino puede inspirarse de aquí y de allá y alaban su interpretación de otro filme o de otro autor, si Madonna puede explotar a mansalva un sample de Abba y recibir aplausos, ¿por qué crees que a ti se te acusa de plagio por un hecho similar? Bueno, yo no me puedo meter en si se me tiene ojeriza o no, no tengo ningún conocimiento de eso. ¿Que el tema ha sido un poco mal tratado? Yo pienso que sí. ¿Se ha caído en el "ovejitas bobas, lo que dice una lo dicen todas"? Por supuesto que sí. ¿Y si creo que ha habido alguna reflexión? Yo creo que no ha habido ninguna. Esta que estás haciendo tú, me sirve. Pero se pueden hacer muchas otras con temas parecidos, en cuanto a textos con ideas que por supuesto has recogido en tu vida cotidiana. Todo proviene de algún sitio. Lo importante siempre es crear una obra nueva a partir de referencias o de lo que quieras. Porque puedes pensar que todo lo que haces es único, nuevo o que no se ha hecho anteriormente, pero no. Creo que un plagio es un plagio, y una interpretación es una interpretación. Yo estoy citando mucho un libro que hay ahora, que habla sobre las letras de Bob Dylan, que se dedica por completo a esto mismo, a este mismo tema, a de dónde salen determinadas frases en sus canciones. Y yo se lo recomendaría a todos estos que están diciendo y señalando con cierta mala fe, pero bueno, creo que es un tema que se cae por su propio peso y que no aguantaría un combate. O un debate.

No hay comentarios: